¿Te gustaría que desarrollemos más la historia centrándonos en un o prefieres explorar cómo funciona la magia del tiempo en esa ciudad?
En ese silencio absoluto, Julián comprendió la verdadera naturaleza del orden. No se trataba de que los segundos se siguieran unos a otros con precisión matemática, sino de la . El desorden había ocurrido porque la gente de la ciudad intentaba vivir el mañana antes de terminar el hoy.
Con paciencia, Julián no desató el nudo, sino que lo integró al presente. Al hacerlo, el tiempo volvió a fluir, pero con una cadencia distinta. Los habitantes aprendieron que el orden del tiempo es, en realidad, el : primero lo que amas, luego lo que debes, y siempre, siempre, el ahora.
Julián era el Guardián del Hilo, el encargado de asegurar que el pasado no se enredara con el futuro. Un día, notó un nudo oscuro en el sector de los "Recuerdos No Vividos". Al tocarlo, el tiempo se detuvo. Los pájaros quedaron suspendidos en el aire y el agua de la fuente se transformó en cristal inmóvil.