Niг±a Y Seг±ora -

La niña metió los pies descalzos en el agua del reflejo, agitando la superficie.—No importa cuán grande sea. Yo guardé para ti la capacidad de asombrarte por las cosas pequeñas. He cuidado tus sueños mientras tú cuidabas de los demás.

La frase evoca una transición profunda en la vida de una mujer, capturando ese equilibrio entre la inocencia del pasado y la sabiduría del presente. Aquí tienes una historia corta sobre este encuentro: El Reflejo en el Manantial

—Aún me gusta —respondió la señora, sintiendo un nudo en la garganta—. Pero el mundo se ha vuelto más grande y, a veces, más pesado de lo que imaginamos.